27 de febrero de 2015

Back to the bone.






Querido amigo:
                Quiero contarte que la habitación está fría, fuere llueve y las sábanas silban una suave y tierna sinfonía que te obliga a quedarte entre ellas, como las sirenas llamando a los marineros, sabiendo que jamás volverás a la tierra si te dejas guiar por ellas, la planta que me dijiste que cuidara ha terminado por secarse, simplemente por el hecho de que no sé cuidar plantas, es una de las pocas cosas que vas a saber de mí, y sabes que esto es cierto pues ya nos conocemos desde hace varias cartas. Quizás estoy siendo una masoquista escribiéndote, pero como te he dicho, me he desecho de todas las palabras que incluyen un “tú” o un “nosotros”, así como un “compartido” y/o “prestado”. Porque creí amigo que eras mi héroe, pero en realidad estaba idolatrando algo que jamás sería épico. Tú, queriendo vivir la vida con alegría, y yo sabiendo que jamás llegaría a pensar de aquella manera. Cuando te metiste en esta batalla con mi persona creí que aceptarías mis cicatrices, pero me equivoqué, sólo los poetas piensan que esto se cumplirá, el amor ciego, el de a primera vista, como el hecho de que si amas a una persona la querrás con todo el paquete. ¿Te ha ocurrido ya esto, ya has encontrado a esa persona? Quiero decirte que te echo de menos, que por eso la habitación está fría, que ni siquiera me he fijado si llueve porque no quiero salir a la calle y encontrarme en esos sitios que solo tú y yo conocemos y exploramos, y que las sábanas son ahora mi segunda piel, he recaído en ellas como el borracho cae en la botella. No sé si en realidad estoy hablando sola, que quizás, lo más seguro, es que no puedas oírme, pero nadie puede decirme por qué, ni siquiera yo misma sé responderme. También quiero que sepas que el pedazo de papel donde escribiste en el amanecer de nuestro vigésimo día juntos ha terminado en la basura, porque serás un buen poeta y espero que tus palabras lleguen más lejos de que jamás podremos llegar tú y yo estando juntos, pero para mí ya no eres el escritor de mis mañanas, el sol que me calienta, el aire que respiro. Lo siento amigo, te echo de menos pero no estoy tan mala como para ser incapaz de poder ser mi propia poeta, sabes que tengo los medios y la fuerza para ello, o quizás no lo sepas y ahora te esté quedando claro en esta carta. Será mejor que me despida, está dejando de llover y ¿sabes? Nueva York se ve mucho más bonita desde las vistas que tenía contigo. No espero que te vaya todo bien. Saludos.


Love always, Charlie.-

Sé fuerte (catorceava parte)



“Al final, solo tres cosas importan: cuánto has amado, con qué respeto has vivido y con qué integridad has renunciado a las cosas que no eran para ti.” –Buda.




Meta: Piensa en algo en que realmente querías y no conseguiste, lo cual resultó al final ser una bendición.

Muchas veces hacemos cosas que no queremos y que conseguimos, a veces hacemos cosas que queremos y no conseguimos, y a veces hacemos cosas que realmente queremos y que conseguimos, estas últimas son las más difíciles de hacer. “Y hoy me he levantado pensando en tus abrazos”, porque ya han pasado dos años, pero no puedo evitar quitarme ese recuerdo, esa vez en la que hice algo que no quería, que no conseguí, pero al final resultó ser una bendición. Porque siempre lo digo, en cuanto estoy en una relación que me hace daño es obvio que algo no funciona. Oh, sí, aquello que no conseguí ha sido una verdadera bendición, un peso de encima, porque estaba en una espiral de dolor y de odio a mi misma que encima no era por mi culpa, bueno si porque yo al final y al cabo era la que tomaba mi juguete y todas esas mierdas, pero en realidad estaba cohibida por algo que no me hacía ser realmente yo. Ahora, dos años de médicos después, puedo observar como eso que no conseguí me salió bien, porque ahora me conozco, sé como actúo, sé lo que pienso. Y esto se cierne a muchas otras cosas, amistades perdidas que ahora veo y digo “que paz”, porque realmente vivo en paz. “Está permitido equivocarnos”, está permitido no luchar y estar mal, pero si haces cosas con el corazón y sabiendo que es lo que te gusta, te saldrá, ten por seguro que si es algo que te gusta y te sale mal, tarde o temprano te darás cuenta del alivio que supone no haber conseguido eso.


Love always, L.-

10 de febrero de 2015

Sé fuerte (Treceava parte)



“Somos lo que hacemos repetidamente, la excelencia, entonces, no es un acto sino un hábito” –Aristóteles.



Meta: Descubre lo que te gusta y lo que es bueno para ti, y conviértelo en un hábito.


Vivimos en un universo en el que podemos hacer lo que queremos y como queremos, fuimos creados para hacer cosas, y no podemos estarnos quietos. ¿Lo que me gusta? Por ejemplo mi mayor hábito es la escritura, cada día escribo en un pequeño diario, cualquier cosa: una frase de una canción, lo que he sentido en un momento, describir el cielo. Al principio pensaba que era una tontería, a veces me quedo parada media hora con el boli entre los dientes (manías imborrables) hasta que escribo algo, pero según ha pasado el tiempo he visto como esto me ayudaba, me quita peso o simplemente me hace reír (hace poco escribí el paso de los gatos ¿hola? Las drogaaas). Toma algo que te gusta y hazlo cada día. Porque eso cada día te hace más fuerte y más sabio, no puedes montarte en una bici sin ruedines y pretender ya saber montar sin antes practicar. Practicar, practicar, y practicar. Esa es la clave. Quizás no llegues a ser el mejor en ello, pero por lo menos estás haciendo algo y sabes que te gusta, que sonríes al hacerlo, y que te hace sentir bien, no tiene mayor secreto. Haz lo que te gusta, y si no tienes nada, busca algo, te sorprenderás gratamente de lo grande que puedes llegar a ser.

Love always, L.-

Positivistas Off





Desde que cierta cosa que ocurrió he odiado muy fuerte a los positivistas, a las frases positivas o cualquier cosa que tenía que ver con ser positivo, vivir la vida, y que todo es super bonito. No, el mundo no es bonito, no todo es flores y chocolate y corazones (a no ser que siempre estés fumado), no vivas una mentira, y mucho menos te lo digas a ti mismo pensando que eso lo va arreglar, porque no. A cuenta de este odio por así decirlo he de confesar que me está costando mucho unos ejercicios de mi terapia, conocido como Cambio de Pensamientos, el caso es escribir un pensamiento negativo o distorsionado, que en el caso de personas con trastorno estos pensamientos son desmesurados y desbocados por cosas que ni lo son ni son ciertas, y transformarlo en un reto o pensamiento positivo. Claro, aquí viene la movida, ¿cómo escribes algo que tú no te crees? Porque yo no me creo algunas cosas, porque estoy educada de manera que veo las cosas de distintos colores, no todo rosa como tú (sí, tú), pero las escribes… aunque no las creas, las escribes, también está el hecho de escribirlo como un reto ¿y a quien no le gusta un buen reto, una aventura? Ambas maneras están igual de bien. Otra manera es preguntar a alguien. En mi caso como no conseguía escribir nada le pregunté a mi tía como hacerlo, cual sorpresa me llevé al final del ejercicio odiaba a la persona que decía esos pensamientos negativos, ¡y más sorpresa cuando supe que esos pensamientos yo los tengo la mayoría de las veces! Es como… No odio a ti mismo, que de eso tengo de sobra, sino verte reflejado en unas frases y pensar “¿cómo pude pensar o pienso a veces así?”. La respuesta, eres gilipollas. De ahí ya consigues hacer tus propios pensamientos positivos, porque buscas el sentido racional a lo pensado y lo dejas entrar en ti. Esto no es lo mismo que pensar “vive la vida”, “todo es super feliz”, “sé positivo”. No, tienes derecho a ser feliz y a ser triste, a ser enfadado y ser loco, porque eres tú. Si no tuviéramos todas emociones y pensamientos seríamos máquinas. Si tienes que llorar, llora, si tienes que reír, ríe. Si crees que tu vida es una mierda, cámbiala. Ante todo con fuerza, muchísima fuerza. Yo no tendría tatuado un Stay Strong si no fuera fuerte, porque a veces lloro y me quiero rendir, pero sé que debo seguir, no porque al final habrá un final feliz, no porque la vida es subidas y bajadas, y sé que debo seguir fuerte, luchando por lo que creo y lo que siento. Así que, querido positivista, mi más sentido “vete a tomar por culo” de esta guerrera que sigue luchando.


Lucy.
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