27 de noviembre de 2013

Suspiro de Invierno.



Siempre lo digo y siempre lo diré. Mi estación favorita es el Invierno. Algunos dicen que seguimos en Otoño, pero quienes saben donde vivo sabrán que aquí no hay estación intermedia. Así pues, con el Invierno golpeando en mi ventana, exigiéndome que salga a disfrutarlo, comenzamos:

Te subes tu bufanda hasta la nariz, una gota salvaje de lluvia cae a través de tu pelo, te acomodas los guantes y das el primer paso hacia el aire. Lo haces con el pie izquierdo, para así romper el mito de que los malos días empiezan si te levantas con este. Una bocanada de frío se cuela por tus espinas, tiemblas, pero adoras ese temblor. Cuanto desearías que aquel temblor fuera siempre por la misma razón y no por otros asuntos. Mueves la cabeza, frunciendo tu cuello contra el calor de la bufanda, no es hora de pensar en eso ahora. Caminas, sin saber, sin decisión, hacia lo desconocido.

Somos exploradores, somos soñadores.

El Invierno te embelesa, te atrae. Tú lo amas a él tanto como él a ti. Es lo único en el mundo, tú y él, él y tú. Como un juego, un juego en el que no hay perdedor ni ganador, solo soñadores. Porque sois soñadores, ambos, os adentráis donde nadie, matáis monstruos, vencéis miedos, respiras debajo del océano… Al fondo, lo esperable, la ciudad. Tú ciudad absurda. Cuanto desearías poder salir de ella y no verla siempre, pero en parte nuestro pasado no es algo que podamos dejar atrás, y por lo menos te consuelas sabiendo que naciste en una ciudad bonita. Aun más bonita en tú sitio especial, ese que solo tú conoces y que hasta incluso algunos días olvidas que lo tienes, pero ahí sigue. Pasas las calles, calles que antes te hablaban de amor, de felicidad, de vida. ¿Y ahora? Parecido, pero mejor. De un mejor amor, de una mejor felicidad y de una mejor vida. Inspiras, los pulmones se te llenan de aire, frío, te corta en la garganta, pero la sensación de frío inundando tu pecho, quedando en una compleja comparación con tu corazón, eso, te hace querer más. Pero no puedes, y expiras. Soltando todo, esperando que con ello se lleve todo lo malo o lo que pueda desestabilizar tú castillo de naipes. Llena de nuevo, hechas a correr. Corres y corres, sin motivo ni dirección, porque no hay nada más absurdo que tú huyendo de ti mismo.

Por eso lo haces, por eso siempre lo hiciste.

Y, por mucho que corras, ahí está, tú sombra. Te paras a mirarla y piensas “ha sufrido lo mismo, ha caminado lo mismo”. Y es cierto, es un elemento más de tú ciudad. Y, al ser tuyo, no puedes dejar que la ciudad la engulla también. Vuelves a tomar aire, y alguien o algo te impide soltarlo, llevando los malos recuerdos, sino que te hace soltar aire en formato carcajada. La ciudad te oye y se derrumba. Lo repites, y el suelo vuelve a temblar.



Lo estás consiguiendo, poco a poco.

Love always, L.-

22 de noviembre de 2013

Plase don´t catch me.


Before i fall too fast, kiss me quick but make it last. So i can see how badly this will hurt me when you say good bye. Keep it sweet, keep it slow. Let the future pass but dont let go, but tonight i could fall to sleep to this beautiful moonlight . But your so hypnotising, you got me laughing while i sing you got me similing in my sleep. I can say this im unravling  and your love is where im falling, so please dont catch me. Sing this high dont settle down like a child running scared from a clown. Im terrified of what you'll do, my stomach screams just when i look at you. Now fly away, so i can breath, even though your far from sufficating me, but i cant get my hopes to high cuz every hello ends with a goodbye 
Now you see why im scared, I cant open up my heart without a care, so here i go, its what i feel and for the first time in my life i know its real 
And when im out???  please dont break me, Im giving up so just catch me.

15 de noviembre de 2013

Asleep.


Pongámonos en situación, así por variar: una casa fría, oscura, sólo llega la tenue luz de un flexo enroñecido por su uso, una habitación fría, decorada por cientos y cientos de fotos, y una cama. Una cama fría y solitaria, con olor a sal de tantas lágrimas derramadas.

“Sing me to asleep” susurré, acercando mis labios a la infinita taza de té de aquella noche eterna, que terminaría en una miserable mañana más. Danzaba por la fría habitación, buscando como fuese el modo de sentirme viento de nuevo, pero no conseguía nada. Las paredes me apretaban, el techo me oprimía, y el aire se volvía denso y cargado. Arañaba mis brazos y mis piernas en busca de piel, de una muestra de que todavía podía seguir siendo humana. Buscaba el sueño de la razón, pero otra vez estaban los monstruos, produciendo sinfonías estúpidas en mi cabeza, impidiendo que saliera volando una noche más. Notaba el frío por mi piel, haciéndome estremecer y convirtiéndome en invierno. Sí, estaba llegando, mi estación favorita. ¿Y por qué entonces no sonría? Por aquellas malditas paredes y aquellos monstruos. El invierno vive fuera, no dentro. No necesita calor, no necesita que le digan cuando o cómo venir, qué hacer, qué pensar. Arañando con fuerza mis huesos me propuse a gritar contra lo que me ataba. Los monstruos podían ser vencidos, quemados en una hoguera, o tirados en una esquina, como ellos habían hecho conmigo tiempo atrás. Sentía que debía dejarlo ir, es lo justo. Y, para hacerlo más fácil, había conseguido vivir sin aquellos monstruos. ¿Y por qué este nombre? Seguramente te estés preguntando (porque sé que te ENCANTA pasarte por aquí) el origen de los monstruos. No sabría darles un inicio, como tampoco puedo darles un final. Hay pocos monstruos, pero siempre creados por la búsqueda de la razón (si piensas que es un insulto, búscale el lado poético de la vida), aquella razón absurda. Si amas a alguien, debes de dejarlo ir, ¿entonces, por qué a mí no me estabas dejando ir, por qué ese monstruo seguía diciendo que no buscara la razón, que no soñara, que no viviera? Otra vez las paredes me oprimían, pero esta vez no iba a ser tan fácil. Ya me habían aplastado una vez,  llevándose conmigo mi cordura, mis sueños, mi alegría, y mi vida. Pero gracias a ello crearon a otro monstruo. Porque todos somos monstruos, pero hay unos buenos y otros malos, como bien vemos en las películas de Pixar.

“Don´t try to wake me in the morning cause I´ll be gone” gritaba sobre las paredes, gritaba con tanta fuerza que habría despertado a la Montaña y así haber conseguido que fuera a donde estaba Mahoma. Y derribé las paredes. El invierno se deshizo en pequeños copos de nieve, convirtiéndose en agua, haciéndome pez. Saltaba por entre las paredes de recuerdos para poder sentir el sol, quería sentirme otra vez cerca de él. Pero esta vez no como el viento, rondando siempre por nuest(tu)ro cabello, sino como pez. Como pez en el océano, como una forma absurda y utópica. Invierno, pez, monstruo. No sabría definirme.

¿Y qué ocurrió entonces?

 El resto, como suele decirse en el cine, es otra historia…



Love always, L.-

2 de noviembre de 2013

Los estados de felicidad.


"Los estados de felicidad son momentáneos, por eso hay que saber disfrutarlos cuando llegan."

No soy de esas personas que están felices todo el santo día, ni soy siempre positiva con lo que me ocurre o me ha ocurrido. ¿Para qué engañarnos? Si tú vida es una mierda tienes que reconocerlo y luego buscar el modo de solucionarlo. Si piensas en que todo es un camino de Rosas, que las baldosas amarillas de Hoz están construidas con palabras de alegría, si piensas así sólo te estás mintiendo a ti mismo. Con el tiempo he aprendido que esto es así, si vas diciendo al resto y a ti mismo que eres muy feliz y que todo es genial lo único que haces es mentirte. Lo primero para ser realmente feliz es saber tus problemas, reconocerlos lo llaman los expertos, y después afrontarlos. No vale quedarse en casa, sonriéndote en el espejo (si no odias tú reflejo, como en un caso cercano) y diciendo que eres super feliz. No, eso no funciona.Hay que mirarse al espejo (aunque no quieras) y decir "esta soy yo, esto es lo que está pasando en mi vida, y QUE voy a hacer para solucionarlo". Quedarse parado no sirve, ya lo decía Dory, hay que "seguir nadando". 

Y, sabiendo afrontar tus problemas, entonces llegarás a los "estados de felicidad". Los estados de felicidad son esos pequeños momentos, algunas veces son ínfimas milésimas de segundo, que llegan normalmente sin aviso, y que te hacen ver que tu manera de matar a los monstruos que te atacan está dando resultado. Pueden hacerte sentir infinito, hacerte sentir vivo, o incluso arrancarte un ataque de risa. Sí, risa, esa que creías ya desaparecida, sigue escondida dentro de ti y, déjame que te diga desde el fondo de mi corazón, que tienes una sonrisa preciosa. Pero los estados de felicidad, como ya dije, son cortos en su mayoría, por eso hay que aprovecharlos cuando vienen. Esto es distinto a lo que antes enunciaba sobre ver todo de forma positiva, los estados de felicidad no te hacen ver tus problemas de otra manera, sólo te demuestran que al ser un ser humano tienes derecho a sonreír de verdad al menos una vez cada mil años. Por eso, cada vez que notes que un estado de felicidad ha llegado, que se ha colado por tus huesos, aprovéchalo. Exprímelo  saca todo lo mejor de él, y luego date cuenta de lo que has pasado, de donde ha surgido, y si puedes volver a provocarlo.

Hasta hace poco yo no creía en los estados de felicidad, pero se han dado varios en mi corta vida de adolescente, y creerme que ahora estoy empezando a exprimirlos.

Y para ti, si te sigues mintiendo en el espejo, empieza a ver que esa no es la manera de alcanzar esa felicidad que tú tan firmemente creías y tantas ganas tenías de pasarme por el forro. Oh, sí, lo hiciste, y me hiciste daño con eso, pero ahora mi querido monstruo, lo único que consigues con eso es hacerme más fuerte.




Think the clouds are clogging up my brain like the weather drain 
stain is the tears on my face, and i'm stuck up in this storm,I I guess i'll be alright. I'm falling out the windows  locking up my heart it's like everytime 
the wind blows I feel it tearing us apart. Everytime he smiles I'd let him in again. Everything is fine when 
you're standing in the eye of the hurricane.


Love always, L.-


¡En Llamas!



Ya tengo mis entradas reservadas, y para ser más felices os dejo una foto mía con el cartel. ¡Tan sólo 20 días!
Love always, L.-
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